La próxima vez que me acueste con una católica le haré cosas que la volverán loca. Y ella me dirá "Oh, Dios mío!" y yo responderé "Dios ha muerto. Y tú lo mataste!"
#MomentosNietzscheanos
10.8.13
7.8.13
Post Tenebras Lux
Pues sí, en alterofilia (sin hache) logramos al fin, después
de casi 1 año ver Post Tenebras Lux, la más reciente película del tan amado
como odiado Carlos Reygadas.
Siempre hablar de las películas de este hombre es entrar en
terrenos riesgosos, porque Cannes se ha encargado de validar la opinión de sus
fans mientras que el público culto se ha dado a la tarea de reprocharle su
sinsentido y tacharlo de pretencioso. De calidad o no, lo importante es que su
obra da de qué hablar y nos hace preguntarnos qué es eso que buscamos en una
película o lo que pensamos que hallaremos en el cine de arte.
Hablar de una película buena o mala cuando hablamos de Post Tenebras Lux es simplemente echar
ya por la borda el sentido del hablar mismo. Aquí habría que comenzar por
entender al filme como un elemento secuencial de una trayectoria (breve, pero
unitaria), la del director que desde un principio anuncia la película no como
una historia sino como un entramado de vivencias.
Si bien hay un continuo coqueteo con la idea de los
opuestos, hombre-mujer, niño-adulto, luz-sombra, lo que el filme se encarga en
apuntar es que no existe una oposición real entre lo rural y lo urbano. A nivel
metafísico no hay tal diferenciación, y eso lo sabe el diablo más por viejo que
por diablo.
No se trata de hacer una crítica sobre las dinámicas
sociales en lo rural, o de mostrar de forma burlona las divagaciones sobre los escritores
rusos que hace la acomodada clase alta mexicana, es simplemente un decir que el
edén no existe tras la urbe, lo rural es también infierno porque igual lo
habita el hombre. Ni el bien ni el mal son dimensionables, espacio y tiempo son
solamente derivaciones que no pueden ser legibles en el libro de Job (del cual
nace el título del filme). La explicación (si la hubiere) no es humana, no es
lógica. Lo único que tiene un lugar y un tiempo es la fe.
El diablo sale a trabajar temprano, pero no siempre va a la
fábrica. La escena del diablo yéndose a laborar es la que abre y cierra el
filme. Sale de casa (la familia) y a veces se dirige también al campo. Con el
diablo abre y cierra la historia, la escena del rugby es epilogal si me
preguntan. Es Juan y la vida, madrazos y fe ciega en la mera indeterminación y
el azar. Ojo, esto no quiere decir que el discurso pro positivo de los muchachos
explique el contenido de la historia, sugiere solamente la fe ciega en un
indeterminismo en el que la Naturaleza como fuerza bruta es la única encargada
de crear o desvanecer el caos, como en la propia decapitación del 7 que acaba
por hacerse insignificante a la luz de la poderosa tormenta que ocurre
inmediatamente después.
El lente con la deformación (lamento mi ignorancia en el
tecnicismo que nombre a este lente) señala precisamente ese punto, sólo en la
medida en que el foco se centre en lo humano se puede apreciar la ventura o
desventura del devenir natural de las cosas. Hace falta la fragmentación de la
realidad para podernos aproximar a ella desde nuestros juicios de valor, para
verla buena o mala, racional o salvaje, triste o alegre. Por ello lo natural
aparece distorsionado, porque el lente no es capaz de captar (representar) la
complejidad del todo como un gran UNO desde el cual toda aseveración sea
superflua.
La toma que mejor ilustra este punto es la cara de la esposa
del 7, que presenta a la película en uno de sus carteles.
La vida no se detiene a pensar, no pienses la vida como si
fuera muerte, como si fuera un algo. La vida es el diablo mismo, y de eso sólo
los niños se dan cuenta.
No en balde los niños hablan con tanta naturalidad de la muerte,
no en balde es un infante el que abre la película maravillado ante la grandeza
del campo, la velocidad de los caballos y la altura del cielo. No en balde se
cierra la narración con un partido entre niños de rugby que juegan a ser
hombres.
Otro detalle importante, la música es angular en la narrativa
de Reyagadas, y el que la pieza musical central de este filme sea “Its a dream”
de Neil Young habla mucho de la tónica del lenguaje. De hacia dónde apuntan
esas miras del director y desde dónde se da tal señalar con el dedo. La letra
misma de la canción es la que nos involucra de manera definitiva con Natalia,
la esposa y testigo de primera mano del desmoronamiento emocional de Juan y de
la familia misma. No es una canción para confortar al débil, es un auténtico
himno al sinsentido y la tristeza.
Its a dream no es un “ya pasó” sino en realidad un “nada
nunca pasa”
Y pues sí, dirán que en alterofilia (sin hache) somos bien
pinches snobs, pero ocurre que sí hemos disfrutado Post Tenebras Lux tanto como
antes Luz Silenciosa y antes de ella Batalla en el Cielo y Japón.
No es una película para ver, sino para digerir; después de la oscuridad viene la luz.
15.7.13
13.7.13
Wade Blasingame
Siempre que escucho que los perros deberían tener los mismos derechos que los humanos, me acuerdo de este sketch de SNL

5.7.13
21.6.13
Esto no es un post sobre futbol
Que los futbolistas brasileños son mejores que los mexicanos, y también juegan mejor al fútbol.
Como decía un colega a través de Tw, en México el amor por
el fútbol es un amor no correspondido. Yo diría que no solamente no es
correspondido sino que además es masoquista, como todo amor de todo mexicano.
La selección nacional es la gran encargada de este asunto,
esa selección que muchos creen que es un “representativo nacional” (si ellos
fueran una representación de la nación 1 de cada tres mexicanos vivirían en
Europa y todos viviríamos en la opulencia). El fútbol no es una competencia
entre naciones, es un partido organizado por gente adinerada que les genera más
recursos a través de nosotros.
No hay cosa más triste y dulce que el amor no correspondido,
por eso no hay cosa más triste y dulce que el fútbol en México, y lo peor, que
algunos futbolistas.
Como los amores no correspondidos: nos ningunean, nos ignoran
y hasta nos hieren a veces, los futbolistas se han encargado de hacernos dudar
del último resquicio de inocencia y sonrosada sonrisa en todo hombre (y pocas
admirables damiselas), nos han hecho dudar del Fútbol (así, con mayúscula) y
del juego mismo.
La competencia proactiva, ese ánimo lúdico de patear una
pelota que instintivamente se da en cada infante que apenas se comienza a relacionar
con el mundo de pronto se ve manchada gracias a las particularidades de ese
deporte en general.
Los futbolistas mexicanos (que no todos) aprendieron sobre
esta terrible situación desde antes de aprender a jugar fútbol, nosotros todos
se lo hemos enseñado. El ídolo es intocable y la masa alrededor de él es inquebrantable
en su miopía. No importa cuántos orines caigan sobre las gradas del estadio cada
que juega nuestro equipo favorito, seguiremos ahí estoicos, espartanos sin
abrir la boca (para que no entren los miados)
y sonriéndole a la parsimoniosa cancha verde.
Los futbolistas saben cómo somos y por eso son como sólo
ellos son. Los mexicanos por lo menos.
Y por eso son noticia cuando la selección no da resultados, porque
nos descubren como borregos (como decía mi padre): huevones y bravos. Y a nadie
le gusta escuchar que le digan cómo es.
Pero claro que eso no los exculpa. Si el fútbol es una
relación de interdependencia entre amantes no correspondidos y seres amados, al
menos los amados deberían ser educados y no mentarnos la madre porque nos
sentimos heridos y lo expresamos con rabia.
Cuando hace unas semanas la afición mexicana silbaba de
tristeza el no poder gritar un gol con su equipo consentido en su propia casa
espiritual esto fue lo que les regaló el capitán del mismo
También hace 3 años, un futbolista hoy olvidado se reía de
la prensa y de su gente por saberse ajeno a la nación que tanto le lloró y que
tanto le sonrió
Y hace unos días, un indignado Salcido se quejaba en Tw
Pero repetimos, este no es un post sobre fútbol, sino sobre actitudes concretas de quienes lo profesan.
Pero repetimos, este no es un post sobre fútbol, sino sobre actitudes concretas de quienes lo profesan.
Seguramente pocos son ajenos a la información que nos llega
desde Brasil, en donde la Copa Confederaciones ha logrado dar la nota no solamente
sobre los partidos sino además sobre la reacción que tienen los brasileños ante
esto.
Contexto: Brasil es un país de moda en el contexto global,
ha logrado que su economía despegue y parezca ejemplo para muchos, sin embargo
sus logros macroeconómicos no corresponden con la microeconomía del brasileño
promedio, y cuando digo promedio hablo de la mayoría, léase (según WB) 21% de
pobres extremos más el 55% de clase trabajadora. Brasil es el país 22 del
ranking de 160 con mayor desigualdad social.
Así pues, cuando el gobierno del país se avienta el paquete
de organizar una copa mundial y de organizar unos juegos olímpicos con tan sólo
2 años de diferencia, lo natural es que el sentido común en la voz de la gente
explote y salgan tantos a la calle a protestar por un incremento en el
transporte público (mero pretexto) y en el costo general de los servicios.
Ya me imagino la reacción de los futbolistas mexicanos...
Pero mucho más agradable hablar de los futbolistas brasileños,
al final de cuentas y como lo quiera usted leer, mejores y de más altura.
“La gente de Brasil necesita mejoras” – Hulk
“Me parece bien que la gente proteste por sus derechos” –
David Luiz
Y el tan opacado Neymar: “Siempre tuve fe en que no sería necesario
que llegáramos al punto de tirarnos a la calle para exigir mejores condiciones
de transporte, sanidad, educación y seguridad, sobre todo porque es una
obligación del Gobierno”. “Hoy, gracias al éxito que ustedes [en referencia a
los aficionados] me proporcionan, podría parecer demagógico por mi parte —pero
no lo es— levantar la bandera de las manifestaciones que recorren todo Brasil;
pero soy brasileño y amo a mi país”
También los exfutbolistas hablaron:
“Es una vergüenza que el mundial se vaya a celebrar en
Brasil con las desigualdades existentes, con gente pasando hambre” – Rivaldo
Por supuesto hubo quien tomo el asiento más cómodo, Pelé salió a invitar a la afición a no protestar y
mejor echarle porras a su selección (retórica digna de quien vive de la institución
del amor, muy a la mexicana, por el fútbol). Aquí el video.
Y en breve, al respecto respondió Romario (ex futbolista),
actual diputado y símbolo en Río del carácter social en la política brasileña,
con una guante blanco a callar al Rey: “Pelé en silencio es un poeta”
Con razón a nadie en el mundo le cae mal un brasileño (salvo
quizá algunos nacionalistas uruguayos y bolivianos).
Yo al menos, no podría estar enojado cuando Brasil le gana a
México en fútbol, porque gana el mejor.
Sorry :(
Nota 1
Repetimos esto no es post sobre fútbol es un post sobre algo
que pasa hoy en día y sobre cómo los ídolos que creamos responden a las situaciones
que creamos (por permisión u omisión). Y lo peor, sobre el cómo aguantamos (al
menos en México) tales respuestas.
Nota2
Una gran nota al respecto del caso brasileño la hacen José Sámano y Luis Martín, El fútbol también protesta
Nota2
Una gran nota al respecto del caso brasileño la hacen José Sámano y Luis Martín, El fútbol también protesta
20.6.13
Así festeja la frustración
Acá un breve compilado de las verbenas de los "ya merito"
Gráfico de las fiestitas de la selección nacional
http://www.eluniversal.com.mx/graficos/graficosanimados13/EU_Escandalos_Tri/linea.html
Imagen no tan imaginaria
Ejercicio deductivo
http://alterofilia.blogspot.mx/2010/09/20-ratones-14-prostitutas-y-1-travesti.html
Copa América 2011
http://alterofilia.blogspot.mx/2011/06/de-tal-palo-tal-astilla.html
Ni tan Príncipito Guardado
http://alterofilia.blogspot.mx/2011/07/ni-tan-principito-guardado.html
Miss Televisa
http://alterofilia.blogspot.mx/2010/11/miss-televisa.html
Además por supuesto de los grandes dibujos de JM
5.5.13
Asco en el MUAC
No es poco común que uno asocie arte conceptual con algo
lejano de cualquier aplicación práctica y/o social de ideas, a final de cuentas
el apellido es común denominador de abstracción y casi una intencionalidad de
ella.
ASCO: Elite de lo
oscuro es una contraversión de esa asociación casi preconcebida que tenemos
cuando visitamos un museo de arte contemporáneo.
ASCO fue un grupo de artistas chicanos activo entre 1972 y
1987 y que intenta responder a la situación de discriminación que sufría (y
sigue sufriendo) en USA la nación mexico-americana del sur de estados unidos
principalmente, aunque no solamente dentro de esa región geográfica y no solamente la sufría en los Estados Unidos.
El espacio de juego del arte chicano es interesante no solamente por hallarse dislocado respecto a la cultura norteamericana sino también con respecto a la mexicana. El chicano tiene ese incómodo status del hijo no reconocido por ninguno de sus progenitores, ha sido visto como incómodo tanto para los Estados Unidos como para México. Es invasor para algunos y traidor para (nos)otros.
La segregación es doble, pero también es ello lo que abre su universo de (re)significación.
Conformado por
Harry Gamboa Jr, Gronk, Patssi Valdés y Willie F. Herron III, ASCO es una
mezcolanza de técnicas de expresión artística desde la segregación chicana
(económica, cultural e incluso geográfica) con la disidencia política de la
época.
Claro que se requiere explicar el acento en cada uno de estos
términos, ya que por mescolanza habría que acudir al sui generis que define a
un grupo artístico que tuvo no siempre los mismos integrantes no siempre en las
mismas regiones geográficas; la unidad del mismo parece dada no desde el
contenido político sino desde las condiciones de su origen: ese espacio no
localizable en el mapa del arte y/o la cultura, es decir, el chicano en USA.
También cuando hablamos de técnicas de expresión habría que apuntar
que lo dicho, con palabras sí pero sin palabras también, se vale de las limitaciones
técnicas para hacer de ellas un estilo por sí mismo. Es decir, y por ejemplo,
que ante la ausencia de espacios designados para la expresión ASCO recurre a
los espacios públicos para resignificarlos y dotarlos de un carácter social que
la cultura dominante insiste en obviar. Para muestra vale la procesión en Los
Ángeles durante la nochebuena de 1971 a lo largo del Whittie Boulevar que
inaugura las actividades de ASCO y con la cual nace como grupo artístico, lugar
en el que 1 año antes había ocurrido la primera gran manifestación Chicana por
los derechos civiles y en contra de la guerra de Vietnam.
La procesión (al modo de las procesiones latinas durante
semana santa) incluyó a solamente 3 personas, integrantes de ASCO las 3, y
terminó con la colocación de una cruz frente a una base de la marina
estadounidense. Este acto, documentado sólo por accidente, da forma a lo señalado
por ASCO: la única salida para el chicano de West-LA es la guerra (defendiendo
a una cultura que les excluye y en un país del otro lado del mundo) pues no hay
para ellos más oportunidad de desarrollo.
Estos espacios segregados por la cultura dominante son
aquellos que deben usarse para la disidencia. Todo uso de técnicas de expresión
aceptadas socialmente es un ab-uso del concepto del que nace ASCO; todo
convencionalismo es una validación de la linealidad y una conformidad con lo disforme,
es decir con la diferencia específica
entre grupos sociales y la explotación políticamente correcta de unos sobre
otros.
La No-movie es, por ejemplo, la respuesta ante la narrativa
lineal del cinematógrafo. Se trata de unas cuantas fotografías montadas en un
proyector y con una audiograbación de fondo, con lo que se intenta mostrar que
el contenido visual/verbal no es necesariamente el hilo conductor de la
narrativa, sino que ella se da a través de la interacción del espectador con la
No-movie en la que el sentido está en el lector y en toda la preconcepción de
sentido que se tiene al encuentro con la No-movie. El origen del significado
está en el pasado del que interpreta y no en el presente del que se expresa, y
cuando el pasado del que interpreta se da desde una construcción (la
socialmente aceptada segregación de un grupo) lo que ocurre es una perpetuación
de la exclusión social y la repetición de la segregación, la categorización de
las minorías.
Así la disidencia política no es la pura acción, sino la resignificación
de las acciones a través de la acción misma, el performance.
Les recomiendo que se den una vuelta por el MUAC para ver Asco: elite de lo oscuro, estará hasta
el 28 de julio de 2013 (si se les pasa la fecha no pasa nada, en el MUAC
siempre hay algo que ver).
27.4.13
Nada, de Janne Teller
Nada es un cuento largo de Jane Teller que habla, como todo
buen libro de una historia anobjetiva de alcance universal. Irrealizable pero
real.
La vida apacible de los alumnos de una escuela primaria danesa se ve interrumpida por la epifanía de Pierre Anthon (uno de los alumnos) que de pronto comienza a pregonar el sinsentido y futilidad del mundo.
Nada importa. Hace
mucho que lo sé. Así que no merece la pena hacer nada. Eso acabo de
descubrirlo.
Y al hacerlo Pierre Anthon canta, baila y ríe, y mientras lo
hace abandona la escuela para instalarse en las copas de un ciruelo. Qué destino
tan feliz. Y desde ahí repetir el nuevo evangelio, las buenas nuevas, Nada
importa, hace mucho que lo sé
Su audiencia es un grupo de pre-púberes; a los 11 años se
está terminando de construir el universo de significado, por lo que las
noticias de Pierre Anthon no son bienvenidas. Algo debe importar, de no ser así
todo estaría mal.
Determinados, se lanzan todos en la búsqueda de sentido, pero
al no poder convencer a Pierre Anthon de que todo tiene un significado terminan
decidiendo que el mismo debe construirse.
Y es precisamente la construcción del significado lo que
termina por hacer transitar a esta historia de un cuento de hadas a un
auténtico relato de terror. Lo peor de todo, fundado en la misma naturaleza
humana.
Es la historia de un grupo de niños arrojados a la madurez
racional desde la máxima inmadurez emocional. El perfecto detalle es ocultarlo a los
adultos, es una historia de niños.
La relación entre maldad absoluta y niños ha sido explorada
desde hace mucho tiempo y en diversas formas por las expresiones culturales (El señor de las moscas en literatura y El Listón Blanco en cine son solamente 2
mínimos ejemplos), pero son pocos los casos
en los que tiene un calado tan hondo y que se explica más allá de la
historia misma.
Si usted no teme a un grupo de niños es porque simplemente
no quiere ver lo evidente, que nunca serán culpables de sus peores actos; y ellos
lo saben.
Cuando la capacidad lógica es lo primordial en un sistema
pedagógico es natural la aparición de una discapacidad ético-social
en los individuos. Más aún si se trata de individuos saltando esa brecha
invisible entre niñez y madurez.
Nada describe espléndidamente (qué bonita palabra) la
naturalidad con que la espiral lógica se desarrolla en detrimento del auténtico
significado moral, ese con el que los mismos chicos querían demostrar a Pierre
Anthon que hay un sentido del mundo, que sí importa.
Sólo al perder algo se aprecia su valor.
4.3.13
Nanananananananananananana...
BATMAN!
Pasada la gastroenteritis de la Reina, y a la espera del partido del siglo entre el Manchester United y el Real Madrid, no se habla de otra cosa en Gran Bretaña: ¿Quién es el 'Batman' de Bradford? ¿Cómo fue capaz de detener con esas pintas a un delincuente buscado por la justicia? ¿Quién se esconde realmente detrás del ridículo disfraz?
Se admiten apuestas...Aunque el diputado de izquierdas y héroe local George Galloway ha querido dejar bien claro en Twitter que él no tiene nada que ver: "Por el contrario a lo que se rumorea en Gotham, yo no soy el Batman de Bradford. Sin embargo, me quito el sombrero y le deseo lo mejor en el futuro".
Otros 'candidatos' son el comentarista Alan Titchmarsh, el ex jugador de fútbol Dean Windass y el mago televisivo Dynamo (aunque la tripa delatora de 'Batman' no encaja precisamente con su imagen). Unos apuestan a que el superhéroe de Bradford no tardará en volver a aparecer; otros vaticinan que la próxima vez lo hará acompañado por Robin.
Un portavoz de la policía de West Yorkshire, que difundió la insólita imagen captada por las cámaras de seguridad, aseguró que ni siquiera las autoridades locales conocen la identidad del desconocido que se presentó de esta guisa en la comisaría local en la noche del pasado 25 de febrero.
Por la familiaridad con la que se trataban, todo hace pensar que el «héroe» conocía personalmente al tipo que entregó a la policía: un joven de 27 años, acusado de fraude y manipulación de objetos robados, que no prestó apenas resistencia en el momento de la insólita entrega.
El sospechoso fue detenido en el acto y tendrá que responder de los cargos ante un tribunal el próximo viernes. Se especula con que el 'Batman' de Bradford -la localidad inglesa de 300.000 habitantes conocida en tiempos por su industria textil- podría presentarse en calidad de testigo con o sin disfraz.
Nota íntegra tomada de:
http://www.elmundo.es/elmundo/2013/03/05/internacional/1362445706.html
13.2.13
¿Toluca o Cruz Azul?
En alterofilia (sin hache) no le echamos porras al Toluca.
Tampoco es que nos burlemos del Cruz Azul.
Pero las dos noticias que arrojan estos dos grupos de muchachos están para compararse con una sonrisa en la boca.
Juzgue usté si no...
Ambas imágenes son tomadas a las 9:30 pm de hoy, 13 de febrero de 2013, de http://espndeportes.espn.go.com/?cc=5200
27.1.13
Les Misérables
Les Miz
(Les misérables. Tom Hooper, 2012).
Cuando vi una
filmación del musical de Cameron Mackintosh por primera vez (me parece que la
puesta del 10º aniversario) fue una revelación. La escenografía, los actores,
pero sobre todo la brillante adaptación de la novela - el ver encarnados a
Fantine y Valjean - fue de lo más valioso que conservo del ITESM. Recordemos
que hubo un tiempo, pre-2000’s, en que no era tan simple el acceso a todos los media que uno requiriera. De hecho “Les
Misérables” tuve que leerlo durante 3 semanas en mis horas libres, teniendo que
renovar en la biblioteca 3 o 4 veces mi préstamo (nadie lo sacaba, al igual que
Guerra y Paz, para mí la otra gran
novela del siglo, que llevaba casi seis años acumulando polvo, por lo que no
veo el caso de tener que “renovar” cada semana…
Al saber de
su existencia hace un mes, este film me pareció por fin la realización de mi idéal: tendría que existir un medio que
transmitiera a nivel masivo todo lo que en su tiempo me dio la monumental novela
de Victor Hugo: los sentimientos, la introspección, la crítica social, la
pasión arrebatada que de los dedos de aquel narcisista genial salieron (él
mismo escribió en las paredes de su casa “Ego Hugo”… y con razón).
Así que al
fin - después de las interpretaciones algo tediosas de Dépardieu y Liam Neeson
(yo mismo no hubiera pensado en dos mejores actores para dar vida a Valjean) –
venía por medio de Hollywood una solución que quizá reviviera esa chispa que
incendió mi entendimiento durante mis años de universidad.
Ahora la
gente que, igual que yo antes de 1998, desconocía la odisea de Jean Valjean,
podría tener acceso a la entrañable historia sin tener que leer durante horas,
días y semanas, aparte teniendo que renovar el préstamo de un libro poco
conocido, por lo menos en el ITESM…
Y así fue.
Digo que, por lo menos, revivieron en mí todas las emociones que cruzando las
últimas página de aquel viejo y grueso libraco afloraron en aquel ’98, en el
área de fumar del Tec, entre las 11 y 12 de aquella mañana, creo que de mayo.
Soy, o me considero, bastante crudo como hombre. No digo que soy macho porque
me considero progresista en relación con el lugar que ocupa la mujer en nuestro
país de acomplejados. Pero por lo menos, me gusta presumir de alfa. Si hay algo
que cargar, el primero que se ofrece soy yo. Si hay que parar broncas, pa’ eso son
mis kilos de más. Me gusta la carne término medio para saborear la mal llamada “sangre”
en la carne (en realidad suero), combinada con el gusto del carboncillo que se
forma en la parte exterior del corte. Me rasuro con navaja y prefiero los lados
cortos del pelo antes que ponerme tintes para las canas. No cremas, no tónicos.
Nadie me plancha ropa ni me bolea zapatos. Y generalmente no lloro con una
película…
Pero terminando
la versión de Hooper me puse a sollozar (¡sollozar!) sin saber bien porqué. El
director supo retratar muy bien toda la carga que de casta le viene del
musical, al cual de casta le viene de la novela. Me alegro, me regocijo que
haber visto esta nueva edición de la historia y recomiendo a todos que se
acerquen a la maravilla que es el romanticismo del siglo XIX. Y sin embargo…
Obvia y
fehacientemente no soy ningún crítico ni tengo experiencia más allá que la del
entusiasta, pero imagino ahora lo que siente un devoto de cierta obra al ver
una reinterpretación de su opus fetiche…
Algo falta. En mi caso, Javert (Russell Crowe), mi segundo personaje preferido
en Les Misérables y Thénardier (Sasha
Baron Cohen) quedaron muy por debajo de lo requerido. Crowe se inventó un tono
que no es suyo en detrimento del buen barítono que debió usar naturalmente (al
respecto, para mí, Philip Quast es y será siempre Javert). Baron Cohen quitó a
Thénardier toda la gracia y malicia que le eran propias y nos dejó con una
lectura casi enunciativa del personaje. Muy distintos del Marius de Eddie
Redmayne, o de Mme. Thérnardier de Helena Bonham-Carter, que resultan muy
elogiables. La mayor desilusión, para mí, fue el Valjean de Hugh Jackman. Hete aquí
un Valjean físicamente poderoso con una mirada tan tranquila como amenazante
(tipo “Conmigo no se meta compañero”), cuya voz sin embargo es una réplica casi
exacta de la canónica voz (entonación, pausas, color, intencionalidad) de Colm
Wilkinson, quien diera vida a Valjean en el musical de Cameron Mackintosh, y
quien hace un cameo en esta película como el Abad Myriel (nótese que cantan
igual). La chillona interpretación de Wilkinson nunca fue de mi total agrado,
pero al menos fue original y emotiva. En el caso de Jackman, sólo sus dotes de
actor lo redimen de lo que de otra forma hubiera sido una vergüenza.
En favor de
la película, puedo decir que, si aun contando con que tres de los principales
roles no cumplen con el estándar mínimo (que por otro lado es bastante alto),
puede salir adelante y cumplir su cometido, sin ninguna duda el espectador que
no conozca el musical será capaz de vivir la magia que se oculta en la letra y
la música de esta película que, pese a todo, hace justicia a uno de los libros
más importantes de la literatura. Tal cual.
23.1.13
Porqué son necesarios los necesarios
In memoriam Arbenz, Lumumba, Mossadeq, Allende, Torrijos, la República Española, Moro, Palme, Villa, López (Paraguay), et homo homini flos: Guevara (inter alii).
Advertencia.- Contenido de opinión (la mía). No odio, no críticas sin fundamentos, no palabrotas gratuitas s'il vous plaît... No es para tanto después de todo.
Revisando apuntes de octubre 2012 y recordando la no tan reciente campaña de morbo en torno a la salud del Comandante Chávez, y a falta de espacio, con la necesidad de vaciar el escritorio de papeles, me permito la siguiente reflexión: una carta que nunca se envió, a guisa de respuesta a los comentarios que escuché en boca de un respetado intelectual en el noticiero matutino.
Dice: Ante la victoria electoral de Hugo Chávez y la consecuente rechifla de los psitácidos usuales, me permito aventurar una explicación ante lo que ellos (los psitácidos) es una decisión ilógica, cretina, propia más bien de aldeanos medievales que de una sociedad posmoderna. Con total falta de tacto y cortesía (y de la mínima originalidad) se ha hablado de la reelección en los gobiernos de izquierda en América Latina como de un "cáncer de la democracia". Obviando lo anterior, démosles juego. Aceptemos el reto.
¿Porqué se tiene - porqué tenemos - la esperanza de que líderes como Fidel, Hugo, Evo, duren en el poder, en la vanguardia de la marcha durante muchos, muchos años?
Porque sabemos cómo opera el establishment. Porque los liderazgos de nuevas generaciones (y de cualquier generación) nos los cortan en la rama. Nos los cooptan, nos los compran o nos los asesinan. Nos los suicidan, nos los accidentan, nos los amenazan, nos los satanizan o nos exponen sus humanas flaquezas. Porque sabemos lo que nos va a costar encontrar nuevamente una figura que supere todas las barreras de entrada. Porque hemos aprendido desde la comuna de París - a tablazos, coscorrones y desapariciones - cómo opera el poder establecido contra el mínimo asomo de amenaza a sus intereses (entiéndase del imperio no en tanto ente territorial, sino en tanto forma de ver la vida, en tanto cultura y convicciones políticas, bien o mal fundadas).
No nos importa ceder un poco en cuanto a variedad en aras de la estabilidad o en aras de alcanzar a avanzar un poco más. Sabemos que de momento estamos viviendo (o lamentablemente sólo lo están viviendo los países gobernados por esos líderes) una primavera de progreso, de solidaridad, de tardía pero muy agradecida justicia, y la disfrutamos aun más, sabiendo que no se nos va a permitir mantenerla para siempre. Sabiendo que los lobos, acechan el campamento (no hablo aquí de la mayor parte de la gente de derecha, que seguramente busca el bien de su país a su mejor o peor entender, sino de los poderes establecidos o fácticos). Que los lobos están esperando que se extinga la fogata para caer sobre hombres, mujeres, niños y ancianos. Mientras que nosotros nos apuramos a hacer reparaciones, a fortificar y curarnos con la esperanza de llegar al nuevo amanecer, que ya después veremos...
Sabemos que aunque somos más, el dinero es más pesado. Las armas son más pesadas. La propaganda tara alevosamente la balanza. Con esa ominosa verdad en la conciencia, nos carcajeamos de los argumentos de "demócratas", "realistas" y "modernos", propios de nuestros adversarios. Con una sonrisa condescendiente asentimos. Concedemos. La edad o la experiencia quizá tumben las barreras que los argumentos no pueden. Mientras nos basta que ese hombre, esa mujer necesarios, nos garanticen transparencia en los hechos, que nos garanticen opinión y derecho a revocar su mandato. Esto, esto es democracia.
Esto es más real que la de los arreglos corporativos que favorece la intelligentsia de "centro y derecha", aquella de "me quito yo y te pones tú (guiño)" y "tú no me saques mis trapos sucios, yo no te saco los tuyos". Y por supuesto la izquierda o la mal llamada izquierda en ciertos países (como México, donde mucho refugiado, renegado o simplemente rechazado del régimen halla amparo y chivo), también adolece de los mismos vicios de arreglos y corrupción.
Ventaja de los progresistas comprometidos: siempre un ojo al enemigo externo y otro al interno. Los primeros whistleblowers o denunciantes de la izquierda son los radicales. Por eso la izquierda siempre se divide y acaba por perder. Porque al interior es difícil conciliar posturas. Un ultra, por el contrario, difícilmente expondrá públicamente a sus compañeros menos ortodoxos. Por eso este tipo de arreglo ("concertación", "diálogo", "apertura" le llaman) resulta al comentarista, teórico, politólogo o historiador poco comprometido o acomodaticio, mucho más civilizado, razonable y maduro. Por eso, a diferencia de su opinión sobre los líderes progresistas actuales, no se escuharon sus críticas a regímenes como la Junta Militar en Brasil y Argentina, por eso no veían caso en enjuiciar a Pinochet o en repudiar al gobierno chino con la misma vehemencia con que hacen con el cubano o venezolano. Por eso no se desgañitaron en contra de Echeverría, ni mucho menos con Díaz Ordaz, etc.
Por mi parte, diría "Estimados..." no. "Respetados golpeadores: No insistan en educarme. Basta ya de tratar de adormecernos, no engañan a nadie". Ofrecería una mano de paz (por supuesto no correspondida), y procedería a olvidar la consecuente sarta de injurias para seguir imaginando soluciones para dar más poder a la gente, con la esperanza de que cada día seamos más quienes nos cuestionemos cómo es que si el sistema está tan bien, pueden tantas cosas ir tan mal.
Volviendo al caso de Venezuela 2012... Considerando que no hay fraude denunciado y que hasta los contrincantes han reconocido su derrota, decir que la apuesta del pueblo venezolano por la continuidad es una práctica antidemocrática no sólo es incorrecto sino que es malicioso. Democracia, se entiende, es es el gobierno elegido por la mayoría de los gobernados, sin exclusión a priori. Partiendo de reglas serias, no habiendo denuncias de fraude y existiendo además reconocimiento de los adversarios, no se puede decir que la elección de un candidato A es más democrática que la de un candidato B. Por mucho que nos desagrade física, ideológica o emocionalmente un candidato, e independientemente de que represente una reedición del gobierno anterior, si cuenta con la validación de los gobernados, deberá aceptarse que se trata de un régimen democrático, no impuesto, sino deseado. Y mientras no haya prácticas extraprocesales como coacción, abuso de poder (financiero, informativo, militar, religioso) o trampas como la suplantación de votos y/o votantes, candidatos o programas, ambas (o todas) las plataformas deben considerarse igualmente democráticas.
No puede exigirse a un movimiento que actúe "civilizadamente" y "dentro de las instituciones", para después denostarlo si triunfa, con el epíteto de "antidemocrático". Los gobiernos de izquierda que gobiernan en América del Sur no son autoritarios en virtud de que están constantemente sometidos al escrutinio de sus gobernados y a la vigilancia de la comunidad internacional. Chillantes e incómodos, probablemente. Pero no prohibitivos, violentos o intrusivos, como sí lo fueron las dictaduras muy militares y muy de derechas que padecieron muchos de esos mismos pueblos durante el siglo XX.
Se puede concluir entonces, para ser consecuente, que se trata de gobiernos de los pueblos, por los pueblos. Finalizando, y a la luz de la obra social que en varios de estos países se ha dado a conocer, cabe igualmente decir que se trata de gobiernos para los pueblos.
Ni más, ni menos que Democracia.
JM.
Advertencia.- Contenido de opinión (la mía). No odio, no críticas sin fundamentos, no palabrotas gratuitas s'il vous plaît... No es para tanto después de todo.
Revisando apuntes de octubre 2012 y recordando la no tan reciente campaña de morbo en torno a la salud del Comandante Chávez, y a falta de espacio, con la necesidad de vaciar el escritorio de papeles, me permito la siguiente reflexión: una carta que nunca se envió, a guisa de respuesta a los comentarios que escuché en boca de un respetado intelectual en el noticiero matutino.
Dice: Ante la victoria electoral de Hugo Chávez y la consecuente rechifla de los psitácidos usuales, me permito aventurar una explicación ante lo que ellos (los psitácidos) es una decisión ilógica, cretina, propia más bien de aldeanos medievales que de una sociedad posmoderna. Con total falta de tacto y cortesía (y de la mínima originalidad) se ha hablado de la reelección en los gobiernos de izquierda en América Latina como de un "cáncer de la democracia". Obviando lo anterior, démosles juego. Aceptemos el reto.
¿Porqué se tiene - porqué tenemos - la esperanza de que líderes como Fidel, Hugo, Evo, duren en el poder, en la vanguardia de la marcha durante muchos, muchos años?
Porque sabemos cómo opera el establishment. Porque los liderazgos de nuevas generaciones (y de cualquier generación) nos los cortan en la rama. Nos los cooptan, nos los compran o nos los asesinan. Nos los suicidan, nos los accidentan, nos los amenazan, nos los satanizan o nos exponen sus humanas flaquezas. Porque sabemos lo que nos va a costar encontrar nuevamente una figura que supere todas las barreras de entrada. Porque hemos aprendido desde la comuna de París - a tablazos, coscorrones y desapariciones - cómo opera el poder establecido contra el mínimo asomo de amenaza a sus intereses (entiéndase del imperio no en tanto ente territorial, sino en tanto forma de ver la vida, en tanto cultura y convicciones políticas, bien o mal fundadas).
No nos importa ceder un poco en cuanto a variedad en aras de la estabilidad o en aras de alcanzar a avanzar un poco más. Sabemos que de momento estamos viviendo (o lamentablemente sólo lo están viviendo los países gobernados por esos líderes) una primavera de progreso, de solidaridad, de tardía pero muy agradecida justicia, y la disfrutamos aun más, sabiendo que no se nos va a permitir mantenerla para siempre. Sabiendo que los lobos, acechan el campamento (no hablo aquí de la mayor parte de la gente de derecha, que seguramente busca el bien de su país a su mejor o peor entender, sino de los poderes establecidos o fácticos). Que los lobos están esperando que se extinga la fogata para caer sobre hombres, mujeres, niños y ancianos. Mientras que nosotros nos apuramos a hacer reparaciones, a fortificar y curarnos con la esperanza de llegar al nuevo amanecer, que ya después veremos...
Sabemos que aunque somos más, el dinero es más pesado. Las armas son más pesadas. La propaganda tara alevosamente la balanza. Con esa ominosa verdad en la conciencia, nos carcajeamos de los argumentos de "demócratas", "realistas" y "modernos", propios de nuestros adversarios. Con una sonrisa condescendiente asentimos. Concedemos. La edad o la experiencia quizá tumben las barreras que los argumentos no pueden. Mientras nos basta que ese hombre, esa mujer necesarios, nos garanticen transparencia en los hechos, que nos garanticen opinión y derecho a revocar su mandato. Esto, esto es democracia.
Esto es más real que la de los arreglos corporativos que favorece la intelligentsia de "centro y derecha", aquella de "me quito yo y te pones tú (guiño)" y "tú no me saques mis trapos sucios, yo no te saco los tuyos". Y por supuesto la izquierda o la mal llamada izquierda en ciertos países (como México, donde mucho refugiado, renegado o simplemente rechazado del régimen halla amparo y chivo), también adolece de los mismos vicios de arreglos y corrupción.
Ventaja de los progresistas comprometidos: siempre un ojo al enemigo externo y otro al interno. Los primeros whistleblowers o denunciantes de la izquierda son los radicales. Por eso la izquierda siempre se divide y acaba por perder. Porque al interior es difícil conciliar posturas. Un ultra, por el contrario, difícilmente expondrá públicamente a sus compañeros menos ortodoxos. Por eso este tipo de arreglo ("concertación", "diálogo", "apertura" le llaman) resulta al comentarista, teórico, politólogo o historiador poco comprometido o acomodaticio, mucho más civilizado, razonable y maduro. Por eso, a diferencia de su opinión sobre los líderes progresistas actuales, no se escuharon sus críticas a regímenes como la Junta Militar en Brasil y Argentina, por eso no veían caso en enjuiciar a Pinochet o en repudiar al gobierno chino con la misma vehemencia con que hacen con el cubano o venezolano. Por eso no se desgañitaron en contra de Echeverría, ni mucho menos con Díaz Ordaz, etc.
Por mi parte, diría "Estimados..." no. "Respetados golpeadores: No insistan en educarme. Basta ya de tratar de adormecernos, no engañan a nadie". Ofrecería una mano de paz (por supuesto no correspondida), y procedería a olvidar la consecuente sarta de injurias para seguir imaginando soluciones para dar más poder a la gente, con la esperanza de que cada día seamos más quienes nos cuestionemos cómo es que si el sistema está tan bien, pueden tantas cosas ir tan mal.
Volviendo al caso de Venezuela 2012... Considerando que no hay fraude denunciado y que hasta los contrincantes han reconocido su derrota, decir que la apuesta del pueblo venezolano por la continuidad es una práctica antidemocrática no sólo es incorrecto sino que es malicioso. Democracia, se entiende, es es el gobierno elegido por la mayoría de los gobernados, sin exclusión a priori. Partiendo de reglas serias, no habiendo denuncias de fraude y existiendo además reconocimiento de los adversarios, no se puede decir que la elección de un candidato A es más democrática que la de un candidato B. Por mucho que nos desagrade física, ideológica o emocionalmente un candidato, e independientemente de que represente una reedición del gobierno anterior, si cuenta con la validación de los gobernados, deberá aceptarse que se trata de un régimen democrático, no impuesto, sino deseado. Y mientras no haya prácticas extraprocesales como coacción, abuso de poder (financiero, informativo, militar, religioso) o trampas como la suplantación de votos y/o votantes, candidatos o programas, ambas (o todas) las plataformas deben considerarse igualmente democráticas.
No puede exigirse a un movimiento que actúe "civilizadamente" y "dentro de las instituciones", para después denostarlo si triunfa, con el epíteto de "antidemocrático". Los gobiernos de izquierda que gobiernan en América del Sur no son autoritarios en virtud de que están constantemente sometidos al escrutinio de sus gobernados y a la vigilancia de la comunidad internacional. Chillantes e incómodos, probablemente. Pero no prohibitivos, violentos o intrusivos, como sí lo fueron las dictaduras muy militares y muy de derechas que padecieron muchos de esos mismos pueblos durante el siglo XX.
Se puede concluir entonces, para ser consecuente, que se trata de gobiernos de los pueblos, por los pueblos. Finalizando, y a la luz de la obra social que en varios de estos países se ha dado a conocer, cabe igualmente decir que se trata de gobiernos para los pueblos.
Ni más, ni menos que Democracia.
JM.
28.12.12
Houellebecq...
Voy a dejar esto por aquí...
"Para Esther, como para todas las chicas de su generación, la
sexualidad no era más que un divertimento placentero, guiado por la seducción y
el erotismo, que no conllevaba ninguna implicación sentimental especial;
seguramente el amor, igual que la piedad según Nietzsche, nunca había sido otra
cosa que una ficción inventada por los débiles para culpabilizar a los fuertes,
para imponer límites a su libertad y su ferocidad naturales. Las mujeres habían
sido débiles, es especial a la hora de parir, en sus comienzos necesitaban
vivir bajo la tutela de un protector poderoso, y a tal efecto habían inventado
el amor, pero en la actualidad se habían vuelto fuertes, eran independientes y
libres, habían renunciado tanto a inspirar como a experimentar un sentimiento
que ya no tenía ninguna justificación concreta. El proyecto milenario
masculino, perfectamente expresado en nuestra época por las películas
pornográficas, consistente en despojar la sexualidad de toda connotación
afectiva para devolverla al campo de la pura diversión, había conseguido
realizarse por fin en esta generación. Lo que yo sentía, esos jóvenes no podían
ni sentirlo ni comprenderlo exactamente, y si hubieran podido habrían
experimentado una especie de incomodidad, como ante algo ridículo y un tanto
vergonzoso, como ante un estigma de tiempos más antiguos. Tras décadas de
condicionamiento y esfuerzos, por fin habían conseguido extirpar de su corazón
uno de los sentimientos humanos más antiguos, y ya estaba hecho, lo que se
había destruido no se podía reconstruir, igual que los añicos de una taza rota
no podrían reensamblarse por sí solos; habían alcanzado su objetivo: no
conocerían el amor en ningún momento de su vida. Eran libres"
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