19.4.12

Día Mundial de la Bicicleta


Hoy se celebra el día mundial de la bicicleta.
Como dato curioso, se celebra hoy porque fue en una bicicleta un día como hoy de 1943, que se probó por primera vez el alucinógeno creado por Albert Hoffman, el LSD. 



Las bicicletas están de moda en el DF desde hace al menos un par de años, y por eso también el día de hoy felicitamos en su día a la bicicleta mayor del DF (que ojalá no gane este próximo 1 de julio). 


11.4.12

Resumen de noticias (8)

A veces la realidad tangible promete, pero es la virtual la que te pone los pies en la tierra.

Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, a mí me amenazó dos veces mi exnovia con un cuchillo. No me siento más fuerte que ella.

Sigue taladrando un “la noche era nocturna” como dijeron los exquisitos.

Sigue taladrando la idea de que la oscuridad nos ahogará si no ocurre algo pronto.

No ser creyente ni en semana santa ayuda a hacer sacras estas fechas, la tarea se vuelve humana, mundana y desgrana el cielo amarillo maíz sobre la carne.

La transformación simbólica del maíz en tortilla, con todas las deidades náhuatl de trasfondo, hace que un bocado de la misma sepa literalmente celestial.

Parece que, como dice Houllebecq, la revisión de nuestro propio pasado hace que todos nuestros actos parezcan predeterminados. Es nuestro abjurar de la libertad.

El mejor ejemplo del masoquismo emocional suele darse entre extraños.

El aire helado de la lluvia en medio de la primavera suele venir acompañado de sonrisas fugaces.

El amor es respetado por todos; los políticos son aborrecidos por todos; los políticos que pregonan por el amor son insultados por todos. La política pesa más que el amor.

Los sismos en la ciudad de México continúan, y los más lentos siguen pensando en mensajes.

¿Qué es filosofía?

21.3.12

Sismo

El día de ayer, 20 de marzo de 2012, a las 12:02 pm un sismo de 7.8 grados sacudió a la Ciudad de México y a otros estados del país.
Aquí algunas imágenes de lo que ocurrió.







Afortunadamente en este país somos tan pero tan amenos y sonrientes ante el peligro (somos hasta políticamente masoquistas) que prontamente se dieron algunas reacciones en las redes sociales. Aquí algunas muestras:









Y claro, el toque retro musical...



6.2.12

Solidaridad

Este blog se ha caracterizado por postear solamente banalidades.
Algunas mejor tratadas que otras, pero siempre ociosidades.
En esta ocasión la realidad nos ha alcanzado.
Por favor, ayúdanos a difundir este mensaje.

Nicolás Chernicoff está desaparecido desde el 1 de febrero de 2012, se le vio por última vez en la colonia Condesa de la Ciudad de México; su familia y la comunidad del colegio de filosofía de la Universidad del Claustro de Sor Juana solicitamos el apoyo de todos para encontrarlo. Entre más pronto compartamos esta información y difundamos el mensaje tendremos más probabilidades de encontrarlo.

Abajo encontrarán una imágen de la papeleta oficial de búsqueda y una foto de Nicolás.
Cualquier info favor de reportarse al 5345-5080 o bien al 5345-5082



2.2.12

Groundhog Day!



La primera vez que vi esta película me pareció solamente una comedia más (claro, de toda la gente que conozco soy quizá el que tiene menos sentido común). Con los años he aprendido a escuchar aunque sea solamente un poquito más.

La trama de Hechizo del Tiempo (Groundhog Day) es tan simple como profunda.
Phil Connors es un meteorólogo televisivo cuya cadena lo ha enviado al olvidado pueblo de Punxsutawney a cubrir la ridícula historia de una marmota (que también se llama Phil) que, cada 2 de febrero, pronostica el tiempo en el invierno venidero.
Phil, por supuesto, se encuentra agraviado con tal misión y desde el principio se siente repelido por el pueblo y su gente. Es además un personaje engreído y egoísta, por lo que la repulsión es mutua con el pueblo e incluso con sus compañeros. Así, ese 2 de febrero resulta extenuante física y emocionalmente para Phil. El peor día de su vida se complementa con el hecho de que, debido a una próxima tormenta de nieve, el equipo de corresponsales del clima no puede salir de Punxsutawney sino hasta el 3 de febrero.
Al día siguiente, y con la esperanza de salir de ahí a toda velocidad, prepara sus cosas y se dispone a partir. Pero ocurre un pequeño detalle, en Punxsutawney todo sigue igual que el día anterior, parece ser de nuevo el día de la marmota. Y lo seguirá siendo.
Phil se queda atrapado en el tiempo, atrapado en el hoy, y la película es un intento tras otro para salir del día de la marmota.

Y es aquí donde la historia se pone interesante.
¿Qué hacer cuando todos los días son el mismo?

La reacción de Phil es la más lógica, buscar el truco, averiguar quién está jugándole tan cruenta broma. Lo siguiente es, una vez que se ve solo, buscar un aliado, alguien que le escuche y se entere de que el mundo se está repitiendo una y otra y otra vez en el mismo día. Nada, nadie le cree, pero aún si lo hicieran no pasará nada, al día siguiente el proceso sería el mismo: convencer a la gente de que las cosas se repiten, de que el mañana y el ayer son lo mismo.
Entonces, el horizonte de posibilidades se le abre a Phil. En un universo en el que los actos no tienen consecuencias en un mañana que no existe, las posibilidades son infinitas. Mujeres; la meta de Phil es entonces la conquista de las mejores damas de Punxsutawney. La técnica: saber todo sobre ellas (hay tiempo de sobra y oportunidades infinitas) y llevarlas a la cama.
Esta tarea, con todo y sus metas cumplidas, pronto se le vuelve fútil. La carne siempre es la misma, el sexo es el mismo todos los días.
Entonces robar sería una buena opción. Si no hay mañana, el mal de hoy nadie lo recordará.



Pero es dinero que no podrá usarse más que un 2 de febrero. Los bienes tangibles solamente sirven en la constante repetitividad del día de la marmota, en esa mismo ciclo de hartazgo que es precisamente del que se quiere uno escapar. Suena a cliché, pero el dinero es parte del ciclo vicioso de la infelicidad de lo cotidiano.

El hartazgo.

El suicidio podría ser una buena salida.
Pero no funciona.

Phil: I have been stabbed, shot, poisoned, frozen, hung, electrocuted, and burned.
Rita: Oh, really?
Phil: ...and every morning I wake up without a scratch on me, not a dent in the fender... I am an immortal.


La inmortalidad no es tan divertida. Ser Dios debe ser horroroso.

Phil: Well maybe the *real* God uses tricks, you know? Maybe he's not omnipotent. He's just been around so long he knows everything.

La divinidad posee el don perpetuo del tiempo, el tiempo nunca fue tan valioso. Y las cosas que valen nunca duraron tan poco tiempo.
Quizá valdría la pena darle valor al tiempo: Phil comienza a hacer el bien sin mirar a quién. Vagabundos, pelmazos vendedores de seguros, ancianas, niños, personas…
Los días se hacen entonces llevaderos, pero siguen siendo el mismo. Al parecer el bien no mueve el calendario, solamente nos da la falsa óptica de un transcurrir cronológico que vuelve sobre sí mismo y nos da el bienestar de sentirnos en realidad útiles, aunque esa realidad esté entrecomillada hasta las entrañas.
Entonces aparece Rita, o mejor dicho, reaparece.
Siempre estuvo ahí pero siempre fue una dictadora, siempre fue imposible. (Vaya expresión!)

Pero si eres infinito, has de aspirar a lo imposible.

El cortejo.
La relación entre Phil y Rita es una caracola de contradicciones, un estira y afloja que toma aires de cursilería cuando se compara con un par de adolescentes en el forcejeo sentimental. Aquí Phil no tiene ninguna ventaja sobre Rita, ella parece no ser parte del juego de la permanencia insufrible del mundo. No hay receta. Lo que ocurre en días pasados (todos 2 de febrero) no son elementos útiles para cocinar el binomio Phil-Rita. Parece que el “pasado” no rige el perpetuo presente, pero entonces quizá el perpetuo presente no deba regir al imposible futuro.
Rita se vuelve entonces ese objeto del deseo, ese anhelo, esperanza. ¿De qué? De un mañana, del desmoronamiento de la monotonía.
Hechizo del tiempo es una comedia romántica, así que el final no es nada impredecible. El amor echa a andar el segundero de la existencia en el invierno de la mismidad.
El amor rompiendo la monotonía de lo concreto. El anhelo por encima de lo dado. El futuro está siempre latente en nosotros cuando nos vemos en el otro. El amor es lo imposible, pero es también el sentido (en la dimensión espacial y conceptual; claro, no hay conceptos no espaciales).
Y no hay duda de ello. El verdadero sentimiento amoroso ocurre como tensa expectativa, o más propiamente como pasión, en el sentido que le da Trías.
Lucha contra el mundo-objeto. Supervivencia

Then put your little hand in mine
There ain't no hill or mountain we can't climb


La ridícula canción de Cher y Sonny no podría sernos bella en otro contexto. Es el despertador de Phil cada mañana (también el nuestro), la llamada al mundo.
Y cuando deja de aparecer ese llamado es porque el día 3 ha llegado, y despertar con Rita es señal de que el mundo se está moviendo. El hoy perpetuo se ha ido, vengan los anhelos.

Es el desbordamiento de lo ilimitado, como decía Nietzsche en las pocas veces que hablaba sobre el amor. Es lo que ocurre cuando el mañana es el presente y viceversa, cuando ocurre la ciencia jovial.
Cuando nos damos cuenta que la verdadera seriedad de la vida es solamente la seriedad que le damos al juego.

24.1.12

¿Y para qué filosofía?

Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer . Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene este uso: denunciar la bajeza del pensamiento bajo todas sus formas. ¿Existe alguna disciplina, fuera de la filosofía, que se proponga la crítica de todas las mixtificaciones, sea cual sea su origen y su fin? Denunciar las ficciones sin las que las fuerzas reactivas no podrían prevalecer. Denunciar en la mixtificación esta mezcla de bajeza y estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las víctimas y de los autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo y afirmativo. Hacer hombres libres, es decir, hombres que no confundan los fines de la cultura con el provecho del Estado, la moral o la religión. Combatir el resentimiento, la mala conciencia, que ocupan el lugar del pensamiento. Vencer lo negativo y sus falsos prestigios. ¿Quién, a excepción de la filosofía, se interesa por todo esto? La filosofía como crítica nos dice lo más positivo de sí misma: empresa de desmixtificación. Y, a este respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofia. Por muy grandes que sean, la estupidez y la bajeza serían aún mayores si no subsistiera un poco de filosofia que, en cada época, les impide ir todo lo lejos que querrían, que respectivamente les prohíbe, aunque sólo sea por el qué dirán, ser todo lo estúpida y lo baja que cada una por su cuenta desearía. No les son permitidos ciertos excesos, pero ¿quién, excepto la filosofía, se los prohíbe? ¿quién les obliga a enmascararse, a adoptar aires nobles e inteligentes, aires de pensador?

(G. Deleuze, Nietzsche y la filosofía)

23.1.12

Todo es culpa de Hermes










Después de ver algunos tweets y posts sobre las recientes opiniones de nuestras letradas figuras públicas (1 y 2 ), me dio por ver qué habían respondido tales figuras ante sus aciertos comunicativos.

Esto es lo que dijeron en su momento.









Esto es lo que dijeron tratando de justificarse.






Y es que Platanito, Kate del Castillo, Esteban Arce y Alberto García Aspe, por nombrar sólo algunos de los nefastos personajes que se atreven a meterse a la casa de tanto mexicano, aluden al irresponsable de Hermes para justificar su idiotez. Resulta que su invalidez intelectual no es la culpable de la proliferación de su estiércol verbal. No, la culpa es de nosotros por no saber leer un simple y sencillo mensaje.

Salieron los muchachos muy hermeneutas, solamente faltó que invocaran la frónesis aristotélica para justificarse.

Pudieron acudir a Dilthey y decirnos que lo común es la falta de sentido común, y que eso les posibilita a decir cuanta mamada se les ocurra.

Quizá es culpa de nosotros, dirán. Debimos armar un círculo de interpretación, a la Schleiermacher, para tratar de definir objetivamente, subjetivamente, y con un modo adivinatorio, y una vez relacionadas las 3 dimensiones de la interpretación emitir un juicio meramente contextual (de nuestro contexto) para tratar de empatarlo como representación con el hecho mismo, y contenido, del mensaje.

Incluso podrán ponerse rortyanos y decirnos que la aplicación que le estamos dando al mensaje es unilateral, y que el fundamento de la misma es igual. Que el contenido no es lo leído, sino el uso dado del mismo.

Su argumento es entonces el siguiente: puede que nosotros (famosos) digamos pura mierda al abrir la boca, pero los idiotas son ustedes (gentuza).

2.1.12

El mapa y el territorio




Sería un agravio no comenzar estas líneas con la enunciación de la verdad fundamental de que la literatura puede recomponer el estado de ánimo de alguien muy desencantado de, y sobre, la especie humana. El recuento de daños de finales de años supone siempre una perversa revisión de la propia biografía, sucede incluso aunque uno escape a esa reflexión del sí mismo en tiempos recientes. En mi caso un paseo en bicicleta (con la intención de evadir esa masoquista costumbre revisionista) me llevó a encontrarme con un texto enteramente dedicado al tema de la autobiografía.

Desde mi primera aproximación a Michel Houellebecq, hace apenas 2 años, supe que era un autor de quien tendría que leer cada página publicada. Se me apareció excelente Las Partículas Elementales, ensayo novelado sobre la sociedad contemporánea y el papel del individuo –o mejor, de la noción ficticia de individuo, de partícula elemental- que habita en ella. Plataforma y su polémica aproximación al turismo sexual y al radicalismo anti islamista del autor me llamó la atención por ese espíritu controversista que tiene este Star literario francés (según le llama Le Nouvel Observateur). Lanzarote, Ampliación del Campo de Batalla y La Posibilidad de una Isla no hicieron sino confirmar mi gusto por Houellebecq.

Pero volvamos al tema, El mapa y el territorio aparece en español este 2011 y lo hace con fuerza. Ya desde su aparición se acusó a Houellebecq de haberse fusilado literalmente textos de Wikipedia (en ese sentido mis alumnos de bachillerato han sabido copiar a las figuras de la literatura) para hacer descripciones en la novela de, por ejemplo, la mosca doméstica o bien de los componentes de ciertas cámaras fotográficas. Lo interesante es que el novelista-poeta-ensayista-periodista nunca lo negó (a diferencia de mis púberes alumnos), sino que argumentó que el uso de la información libre debe ser libre, y que a propósitos literarios esas líneas no cumplían otra función que la meramente descriptiva sobre un elemento no fundamental en la evolución del personaje (tema fundamental de toda novela).

Discusiones aparte, Houellebecq me ha vuelto a sorprender y me ha devuelto esa sonrisa de satisfacción que pocas veces me queda al terminar un libro.
Y es que, aunque la novela versa sobre Jed Martin, un artista francés desde cuya trayectoria vital se entrevé el ambiente cultural e intelectual de Francia – y por extensión de Europa – a principios del siglo XXI, el gran tema del libro es el desarrollo de la autobiografía. Jed Martin es un pretexto para explotar la temática de la propia revisión del sí mismo, y más aun, sobre el desdoblamiento de la descripción autobiográfica y la interacción del autor consigo mismo como personaje de su propia narrativa.

Los elementos autobiográficos difícilmente serán ajenos a las obras de los escritores, en el caso de Houellebecq no hay excepciones. Ya las polémicas en torno a Plataforma le habían alcanzado y le habían generado un número importante de detractores moralmente agraviados. Houellebecq como persona no se distingue, ni lo intenta, por ser políticamente correcto.
Pero vayamos primero al contenido literario de nuestro objeto.
El Mapa y el Territorio es la vida de Jed Martin, un artista francés cuya obra fluctúa entre la inmortalización de los objetos inanimados fundamentales de la era industrial (a través de la fotografía) hasta el plasmar en video la supervivencia (y superposición) de la naturaleza bruta y lenta sobre la tecnología y la racionalidad de la civilización. Entre estos dos estadios sucede la etapa de fulgor del joven artista, la plasmación pictórica de las profesiones humanas que definen la Occidente: pinturas como La conversación de Palo Alto (una representación de conversaciones entre Bill Gates y Steve Jobs) o bien Jean Pierre Martin abandonando la dirección de su empresa, le darán el status de artista consagrado, situación desde la cual podrá abocarse a su vocación de ser solitario en el mundo que él mismo retrata (un guiño de nuestro autor sobre la distancia entre el retrato y el objeto, entre el arte y lo vivo). Una distancia que, en la tercera parte de la novela, [SPOILER] llevará al artista a intentar involucrarse con un algo en el mundo, lo que sea, una investigación policial sobre el asesinato del modelo de su cuadro más valioso: Michel Houellebecq, escritor.

Y aquí es donde volvemos a nuestro tema de interés, la autobiografía en Houellebecq. Y es que sí, Houellebecq escritor se vuelve un personaje dentro de la novela de Michel Houellebecq; un personaje, por lo demás, importante en la evolución artística y personal de Jed.
Pero ojo, la inclusión del sí mismo en su novela no es nunca un intento de trascendencia personal que atienda a necesidades meramente del yo. Su propia inclusión como personaje atiende, estamos seguros, a una necesidad teórica de tratar a la individualidad como solamente parte de la red de interacciones en las cuales cree ingenuamente involucrarse por propios bríos.
Mejor traducido, y como dicta en páginas de la primera parte ya: “la individualidad es apenas una ficción breve dentro de una especie social”.

Apenas hace unos días, jugando al método Ollendorf y platicando sobre el tema con una bellísima e inteligentísima dama (combinación inusual), se nos aparecía la cuestión del individuo como lo indiviso, pero no por ser una parte aislada respecto a la totalidad sino precisamente por ser ya esa totalidad encarnada en lo particular, por ser peculiaridad de un todo que acaba por moldearle y definirle. Y es así como Houellebecq descubre -desde sus primeros textos- al particular dentro del gran organismo vital que somos, como partículas elementales del gran universal de la civilización que nos alberga. Civilización débil, condenada a la contradicción, decadente sí, pero globalidad a la que estamos obligadamente abigarrados.

Y es la descripción de esa globalidad lo que da sentido a la práctica cultural occidental, la teoría desde la perspectiva baconiana, la distancia de la descripción respecto a lo descrito, la preponderancia de la forma respecto al contenido. La primera exposición de Jed Martin en la novela se anuncia precisamente con un rótulo a la entrada de la galería que dice “El mapa es más interesante que el territorio”.

La descripción de la unidad, señala Houellebecq -de modo irónico, cínico como en todos sus textos- se vuelve preponderante por sobre las diferencias internas de tal objeto de descripción: los llamados individuos no son sino configuraciones dadas por el entorno en el que se les inserta espontáneamente, sin más sentido que el dado por el actuar posterior. Es precisamente esta la tesis que desarrolla el Houellebecq-personaje respecto a las obras de Jed: también nosotros somos productos, productos culturales. Nosotros también llegaremos a la obsolescencia. El funcionamiento del mecanismo es idéntico, con la salvedad de que no existe, en general, mejora técnica o funcional evidente. Es la rueda la que da sentido a los engranes y no al revés.

Y esta rueda, esta unidad como la hemos llamado, es en todo texto de Houellebecq la sociedad de consumo, de la cibernética (en sentido heideggeriano) y de la tecnocracia en sentido norteamericano. En este punto la opinión es unánime, el análisis de Houellebecq es tenebrosamente certero (o como dice Jordi Corominas en revistadeletras, relean la novela dentro de unos años y comprenderán más y mejor su mensaje).

Y es que los personajes principales, Jed y Houellebecq, no se describen sino solamente a partir de dos perspectivas 1) la representación pictórica que el mismo artista, Jed, hace o vislumbra sobre ellos y 2) la serie de gestos culturales (de vino, literatura, prácticas, ideas, posiciones, hábitos) propios de cada uno de ellos. En el fondo pues, entrecruce de surcos civiles del discurso dominante (la resonancia foucaultiana, aunque vetusta es intencional). El sujeto solamente es tal desde la sujeción en la que se halla ya al principio del actuar.
Señalar esto, al mismo tiempo [SPOILER] que incluirse como personaje en la historia, y trascenderse como individuo al relatar el asesinato del Houellebecq-personaje, es lo que mejor sabor de boca nos ha dejado. Houellebecq autor ha sabido superarse, salir de sí mismo para desgranarse como partícula del organismo vital y decadente que somos, que eres tú y que soy yo –al final de la novela, la descripción de planes arquitectónicos nos lo hacen aun más evidente- que se es.

Como dice Corominas, Houellebecq es un antropólogo vestido de cínico que en esta ocasión endosa un estupendo traje de madurez.

Yo añadiría: Houellebecq tiene el mérito de destruirse como escritor para reforzarse como personaje. Y viceversa.

27.12.11

2011 (el mío) en letras

Esta entrada se volvió inevitable. A medida que se acercaba diciembre lo sabía, lo sentía. No me enamora la idea de hacer recuentos anuales y valorar, juzgar, las cosas en un todo, en un globo de anémonas. Pero diciembre llegó y mi único lector me ha pedido que me comprometa con las fechas y dé un recuento de los daños recibidos por las letras en este 2011.

Tendría que comenzar con una preferencia sobre la que ya hay referencia, uno de los mejores libros con que me he topado este 2011 es Una cerveza de nombre derrota, del cual ya hemos hablado aquí y por ello quizá no convenga volver ahí. Baste decir que aún seguimos masticando los aforismos ruvalcabeanos, las figuras eusébianas y degustando las ocasiones roneanas.

Sexus por otro lado no ha sido mencionado en alterofilia (sin hache), y mire usted que es un texto que nos ha hecho noviembre tan agradable y placentero como pocos penúltimos meses de otros años lo han hecho.



La novela comienza en el año 33 de la vida de Miller (la edad de Jesús cuando comienza el cambio de hombre a divinidad), justo cuando Miller pasa de ser un mero empleado de correos -casado y políticamente aceptable- a dueño por completo de sus actos, de su presente. No aspira a controlar el pasado, no aspira al futuro, solamente a enclavarse en ese presente que la vida le ofrece como una margarita a un cerdo hambriento, vivo, casi deidad.
Pocas veces la crudeza de la descripción se me había vuelto tan amena, pocas veces se me ha antojado habitar los cuarentas neoyorkinos. Los olores, sabores y colores son tan vivos que puede uno pensar que la carne viva de Mona -su amante- está no en el papel sino sobre él; pero más marca dejan los monólogos (y algunos diálogos) millerianos sobre el amor, el matrimonio y la felicidad del paria.
Para Miller vale la pena un vida fundada en las propias ideas, en el Yo independiente, el que se comporta de acuerdo a improvisaciones viscerales y verdaderas, el verdadero nosotros. Un nosotros que se ha de entablar no sobre lo bueno, sino sobre lo extraordinario del corazón mismo de la cotidianeidad, sobre el arte de sobrevivir diariamente a la muerte líquida del hábito y la habitación, sobre la posibilidad de salir de nuestra vigilia sin tener que adentrarnos en sueños incumplibles.

The art of dreaming when wide awake will be in the power of every man one day. Long before that books will cease to exist, for when men are wide awake and dreaming their powers of communication (with one another and with the spirit that moves all men) will be so enhanced as to make writing seem like the harsh and raucous squawks of an idiot.

Es parte de una trilogía, ya me han corregido (como si no lo hubiera ya sabido), así que este 2012 vendrán Plexus y Nexus.

¿Y en la web?http://www.blogger.com/img/blank.gif
Unos de los sitios electrónicos que mejor sabor me han dejado este 2011 es micabeza.net
Este blog sigue la vida del ezcritor, alter ego nacido de otro alter ego de Rafael Fernandez: Sigmundo, el empleado del gran almacén que supera su obesidad, inseguridad y precocidad y alcanza la gloria trabajando en una discoteca y follándose a cuanta turista le es posible.
Y micabeza.net es un sitio que no está tan alejado de la sección que acabo de tocar, un libro que también me ha dibujado muchas sonrisas este año es Diarios secretos de sexo y libertad.
*pueden pedirlo solamente a través de micabeza.net. Otra de las genialidades del ezscritor es que ha burlado lo políticamente correcto del mundo de editores fundando su propia editorial, Mi Cabeza Editorial.

Ezcritor es todo un personaje, es difícil pensar que se comporta como él mismo lo describe. Es admirable pensar que se comporta como se describe. Cuando sea grande yo quiero ser como el ezcritor. También quiero fotos de mis (futuros e improbables) libros con mis lectoras en pelotas.



Valdría la pena luchar por eso, o como diría el ezcritor:

¿Quién tiene cojones para luchar por un sueño toda su vida?

21.12.11

googlezeitgeist

¿Quiere usted saber qué ha pasado en la red este 2011?
¿Cuáles son las tendencias?
¿Hacia dónde va la web?
¿A dónde los internautas?

Esta semana Google liberó “Google Zeitgeist 2011”, en donde se muestran gráficos que ilustran las búsquedas más popilares y trend topics en la red a lo largo del año.
Visite googlezeitgeist.com y entérese de qué pasa en el mundo virtual.
Y a continuación una imagen que tomamos de las consultas hechas en México durante el pasado mes de noviembre.
Nos seguiremos esforzando en llegar a ustedes, únicos dos lectores de alterofilia (sin hache).

7.11.11

Vivir en un infomercial

Tengo una conocida que sin duda alguna podría aparecer en esta recopilación.
Su vida terrena es un gran preludio para un infomercial en la otra vida.
Ahora entiendo su adicción a las telecompras...


Resumen de noticias (7)

Si algún día te sientes muy solo, solamente piensa en Papandreu y sabrás que tu caso no es el peor del mundo.

A veces me siento el más idiota de los lectores, pero aún a los 28 leer por primera vez a Henry Miller puede cambiar tu mirada sobre el mundo y sobre ti mismo. Créeme.

A veces, pero solamente algunas veces, pienso en ti. (Como dice mi tocayo prof.)

A veces estar con mujeres completas te hace sonreirle a las mujeres incompletas.

Los viajes enseñan mucho, entre otras cosas que las mujeres fuertes tienden a cometer el error de mostrarse débiles justo en el momento en que menos deben hacerlo. No han sabido distinguir entre los hombres igualitarios y los hombres igualados.

Los viajes enseñan mucho, entre otras cosas que cuando vimos a esos cinco ancianos, borrachos, riendo y fumando, nos dimos cuenta de la pobreza que acompaña a nuestra juventud. Los ataques de risa y camaradería redefinieron la anquilosada idea mía de una vejez tranquila, ser un viejo verde es lo de hoy.

Los viajes enseñan mucho, entre otras cosas que la vida está llena de mujeres hermosas, pero no siempre las mujeres hermosas están llenas de vida.

Mandela es un ejemplo en todo sentido. Soportó 27 años de racismo, vejaciones, encarcelamiento, represión, trabajos forzados, supervivencia en una isla llena de convictos, etc. Salió de la cárcel y se casó con el amor de su vida. 2 años de convivencia en pareja fueron demasiado para una persona instalada en la paz universal. El divorcio no es sino un acto de supervivencia.

El documental sobre Banksy, y la BBC, me han recordado que los museos y su propuesta no se definen sino por la variedad y calidad en su tienda de regalos.

Respetar a Lou Reed y respetar a Metallica (el orden es importante) no significa respetar la combinación de ambos. El Sweet Jane de James Hetfield se aproxima en ridiculez a los covers de Cristian Castro a José José (aunque nadie le gana al hijo del Loco).

Despertar un lunes solo, crudo, somnoliento, con dolor de garganta, endeudado, con los bigotes babeados y el cuerpo adolorido no es el peor de los despertares, siempre habrá alguien cuyo amanecer sea peor.